miércoles 21 de mayo de 2008

En el abandono


Así se podría traducir el título del texto sobre el caso de Amstetten (también hay una traducción al inglés, que no cunda el pánico) publicado por la siempre estupenda Elfriede Jelinek en su web. De los muchos comentarios a los que ha dado lugar este caso, pocos hay con tanta miga como el que realiza la escritora austríaca, autora de tantos y tan certeros textos sobre el abuso de poder. Poco que añadir pues, más que la recomendación de leerlo y tomarse tiempo para mascarlo, que sin duda lo merece.
Lo que viene a continuación no es más que una anécdota incómoda. Al traducir el título alemán al castellano me viene a la cabeza un detalle del que se ha hablado poco, aunque supongo que no soy el único al que le llama la atención: las constantes referencias al cuidado del vestido y de la apariencia (tanto de Josef Fritzl mismo como de las criaturas que iban "apareciendo" ante su portal) como justificación del hecho de que ningún responsable público sospechara nada a pesar de lo inaudito de los datos objetivos de los que las autoridades iban teniendo noticia. Nada nuevo para quien conozca el exacerbado culto a la apariencia típico de las sociedades del norte, y su escandaloso desdén, precisamente, por el abandono y los abandonados, en todos los sentidos del término en castellano. Y también viene a demostrar el enorme poder de reconocimiento mutuo que otorgan los signos externos propios de los hombres de orden, si se me permite el chiste macabro, su neurótica sobrevaloración por parte de los sistemas de protección social, y la anulación de la percepción de cualquier dato que contradiga la supuesta fiabilidad de estos códigos. Por muy evidente y alarmante que pueda ser el dato que nos llega desde el abandono.

4 comentarios:

Fet E. Stinks dijo...

Espeluznante revisitación del mito de la caverna. Sobrecogedor relato.
Te deja sin palabras...

Victoria dijo...

En palabras de Barney Stinson: Ponte traje. La vida cambia si llevas traje.

Small Blue Thing dijo...

¡Coooñe, si es verdaZ que ha vuelto!

Small Blue Thing dijo...

... y una vez leído el comentario, en efecto, yo pensé lo mismo. "Buenos" ciudadanos, ya se sabe.